En
otra vía quizás te tome la mano
tus
venas rebalsan
escapando
de mi capacidad cósmica
ahora,
permíteme morderte
tragarte,
de trozos hasta saciarme
tus
pupilas, más transparentes que el jamás
me
están incitando ya, voy a caer en uno de esos abismos que llegan al mar,
dándole la vuelta a esta tierra
no,
no está permitido llorar
esos
fuegos en lo alto y el calor de lo bajo
“invisible”
te llaman
de
dónde vienes?
la
kriptonita escapa por tus cuencas agrietadas, a veces
por
tus ojos
las
rubricas de tu piel, me están leyendo en otros idiomas, identificando e
interpretando, también
a
su vez
eso
que queda en mis dedos, entre las yemas
que
eres?
quieres
que entre, quieres entrar tu?
y
si nos turnamos?
entre
todas tus hojas debe existir eso que llaman “tiempo” en el lugar donde vinimos
a parar, para una violeta, para una violeta verdosa
electrocútame
el aliento
y
luego podrás subirte a la nave
noquéame,
con el poder de tus manos
como
los hechos previos de otras ocasiones, en otras secuencias temporales si así
tienes por costumbre
colonicemos
bésame
en un modo astral, y de nuevo
no
quiero que sea real como concibieron socialmente que era yo
vale
la pena soltarte en los sueños?
cuando
estoy soñando?
puedes
descubrirme, descascarando mi mente?
en
tus eras más turquesa, furtivas
te
cacé
y
te aprisiono entre las sábanas, que son otra galaxia
cercana
a la mía
con
la vía que conozco hoy, cuando estás
dentro
de mí, pasajera
que
no sea por mucho, que sea por jamás
también
aráñame
con la voz
yo
no gemiré tu nombre en aquel espacio reducido de ambas
o
en los que no
ni
en el centro de un verso, ni el centro de tu universo
ni
entre tus pechos, cuando se vuelvan púrpura
ni
en tu boca (a veces)
verde
en
mi diafragma crucificado
pero
quizás en los espacios vacíos plantaré una hierba que me acerque a tu
frecuencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario